
No pague de más por las lámparas de su horno de convección
Seamos honestos: comprar lámparas originales del fabricante para hornos importados es una estafa. En realidad, está pagando un “impuesto de marca” por un simple trozo de vidrio y un filamento.
Puede encontrar reemplazos que funcionen igual de bien, sin ese sobrecosto. Pero hay un detalle importante: si ignora los aspectos técnicos, terminará dañando sus nuevas lámparas en cuestión de semanas.
Cuidado con el voltaje.
Aquí es donde la mayoría de las personas cometen errores. Si su horno requiere 230 V y usted usa una lámpara de 220 V, este se calentará demasiado. Al principio parecerá muy brillante, pero luego… ¡boom!
Lo mismo ocurre con la potencia. Debe coincidir exactamente. Si la potencia no es adecuada, la comida se quedará fría en el centro, mientras que su superficie se quema. Nadie quiere eso.
Cuarzo frente a otros materiales
La mayoría de estas lámparas utilizan cuarzo. ¿Por qué? Porque no se agrieta cuando la temperatura varía.
Si va a calentar cosas todo el día, busque lámparas con filamento de halógeno. Estas tienen un mecanismo especial que permite que el tungsteno vuelva a formar parte del filamento, lo cual prolonga la vida útil de la lámpara.
Tenga cuidado con las opciones económicas. Algunas son simplemente bombillas infrarrojas que fingen ser de halógeno. Se apagan rápidamente y duran mucho menos tiempo cuando se las utiliza realmente.
El ajuste es importante
Verifique sus conectores. Ya sea que tenga un conector R7s o algún otro tipo, debe ajustarse bien. Si está suelto, se generarán chispas que dañarán el conector y harán que la lámpara deje de funcionar. No es algo bueno.
Una última cosa: las lámparas de alta potencia generan mucho calor. Es tentador optar por la mayor potencia posible para ahorrar dinero o acelerar el proceso, pero eso ejerce mucha presión sobre los cables y los conductos de ventilación del horno. Asegúrese de que el horno pueda manejar esa carga eléctrica antes de encenderlo.